Hambre de amor

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¿Os habéis dado cuenta de que el hambre  y el amor tienen algo en común?

Cuando tenemos hambre aparece una sensación muy molesta de necesidad, de deseo de satisfacer esa exigencia del cuerpo. En esos momentos cualquier tipo de comida tiene el poder de complacernos. Puede ser  un trozo de pan o una fruta,  una comida sana, biológica o un plato precocinado, lleno de sodio, azúcar y grasas saturadas. Obviamente para el cuerpo sería mejor algo sano pero muchas veces no nos importa escoger cualquier cosa con tal de olvidar esa sensación.

Con el amor es igual. Cuando nos sentimos solos, cuando queremos, deseamos con todas las fuerzas compartir nuestra vida, nuestras caricias, nuestro amor y todas las ilusiones, los sueños y la vida no escogemos, nos conformamos con cualquier cosa. En esos momentos nos da igual la persona. Necesitamos a alguien que nos puede ofrecer un mínimo de cariño, de amor, de atención y la vemos como  suficiente para que llene el vacio tan grande que supone encontrar a alguien perfecto o mejor dicho – casi perfecto. Porque es verdad que no existe una persona que nos complete al 100% pero también es verdad que hay algunas personas que se acercan más que otras.

¿Sabes qué? Nunca deberías conformarte con menos. Nunca deberías ajustarte a algo que no encaja por completo. Así como pasa con el hambre, no hay que escoger la comida basura más horrible solamente para llenar el estomago, tampoco hay que conformarse con una persona que puede quitar esa sensación de necesidad pero que en ningún momento hace bien.

Es amor tiene que ser como la comida sana, algo que sabe a vida, a natural, a orígenes. Algo que llena no solamente el estomago sino el alma y la vida misma. Algo que es necesario para respirar cada día, que tiene la capacidad de transportar a cualquier ser humano a un mundo diferente, ideal, sin que tenga los efectos secundarios de una droga.

Sí, ya sé que la comida precocinada sabe bien y por comer unas cuantas veces no va a pasar nada.

Pero…con comida basura no se puede vivir para siempre. En cambio, con comida sana, sí.

¡Y qué bien que se vive!!!

Foto: https://www.flickr.com/photos/cattycamehome

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7 pensamientos en “Hambre de amor

      • Sí, sí. Tanto la comida basura como el amor basura dejan huellas. Desgraciadamente, muchas veces no nos damos cuenta de que el amor que se nos ofrece es basura.
        Besos y abrazos!

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