¡Lo que hay adentro!

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Siempre queremos más de lo que tenemos. Lo que pasa es que deseamos las cosas equivocadas.

Soñamos con riquezas y belleza física eterna y es por eso que nos preocupamos mucho por el exterior. Olvidamos cuidar lo que tenemos adentro.

Lo que de verdad tiene valor es la riqueza del alma y la belleza de la mente; sin olvidar el amor que tenemos adentro y que compartimos con los demás.

Eso es lo que deberíamos desear…

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4 pensamientos en “¡Lo que hay adentro!

  1. Hola Ema. Con tus entradas despiertas consciencias.
    En mi opinión, y es algo evidentemente personal, creo que percibimos nuestro alrededor y nuestras circunstancias dependiendo de nuestra capacidad analítica y la opinión que tenemos de todas las cosas. Pero esa opinión desgraciadamente está supeditada a todo lo aprendido y aprendimos a encasillar y juzgar desde parámetros equivocados.
    Lo ideal sería (tal como bien dices), que fuéramos capaces de ver desde dentro, es decir, desde lo más profundo de nosotros, lejos de contaminaciones que la mente impone. La mentalidad de cada persona es algo que ha educado de determinada manera durante mucho tiempo, años. Desde niños hemos valorado unas cosas más que otras, pero es que nos contaron como debíamos hacerlo. Aún hoy la televisión a través de programas, medios de comunicación, publicidad ha instaurado un determinado modo de manejarnos manteniendo así, un poder sobre nosotros gracias a la mentalidad que despierta nuestro interés más materialista. Tenemos y vivimos en la sociedad que hemos creado. Ahí están las modas, los estándares de belleza y la gran cantidad de cosas que cada día nos recuerdan que debemos poseer para ser felices. Eso dicen.
    A veces de forma subliminal nos manipulan.
    Saber que nada de eso es verdad, que solo uno mismo es el que tiene que valorar lo que realmente importa, no resulta fácil cuando estas en la cresta de la ola, cuando crees avanzar gracias al mismo viento que sopla para todos.
    Ahora, cuando caes, cuando te ves atorado en el fango, cuando una enfermedad o desgracia aparece en tu vida, es cuando te das cuenta de lo que de verdad importa. Resulta que precisamente no está donde pensábamos que estaba.
    El ser humano parece que está destinado a aprender y a mirar desde dentro, cuando realmente lo de dentro está destrozado. Creo mi querida Ema que sencillamente vivimos confundidos. Confundimos los sentimientos, decimos que el amor duele o daña, y no es más que el resultado de mirar, desear desde fuera, desde donde el maldito ego nos hace mirar. No pensamos que es responsabilidad nuestra controlar los apegos, entender que los celos solo son consecuencia de querer poseer a alguien como a un objeto más de los muchos que nos dicen necesitar.
    Mientras no nos demos cuenta que estamos continuamente siendo manipulados, seguiremos creyendo que nuestra felicidad o nuestra desgracia dependen de los demás y de todo lo que nos rodea. Debemos hacernos con las riendas de nuestra propia personalidad y vivir, sentir, amar, soñar, y experimentar desde nosotros mismos y no tragarnos todo como hacen con los pavos para engordar y aumentar su hígado y nuestro ego.
    Gracias por la oportunidad que me ofreces para poder dar mi opinión. Un beso

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