¡Cuidado con las palabras!

burnt_toast430x300
Luego de un largo día trabajando, mi mamá nos sirvió un plato con mermelada y pan tostado que estaba bastante quemado. Yo esperaba para ver si alguien notaba el pan quemado, pero mi padre lo único que hizo, a pesar de haberlo notado, fue tomar uno de los panes y preguntarme como me había ido en el día.
Mientras le contestaba, untó mantequilla y mermelada al pan y se lo comió completamente. Cuando ya me iba a dormir, escuché a mi madre pidiendo disculpas a mi papá por los panes quemados. Mi papá le respondió: “Cariño, no te preocupes, ya sabes que me gustan los panes muy tostados.”
Cuando fui a dar las buenas noches a mi padre, le pregunté si en verdad le gustaban los panes quemados. El me respondió:
Cariño, un pan tostado quemado no le hace daño a nadie. Las palabras en cambio, pueden herir más que los cuchillos. A parte,  hay que recordar siempre que nadie es perfecto ni hace las cosas de manera impecable siempre.  Pero una de las cosas mas importantes en la vida es aprender a aceptar los defectos de los demás, y celebrarlos. De esa manera se puede crear una relación sana y duradera. Un pan quemado nunca debería romper un corazón.”
Foto: http://intoxreport.com/
 
Anuncios

3 pensamientos en “¡Cuidado con las palabras!

  1. Pingback: ¡Cuidado con las palabras! | LUZ EN AGORA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s